Inicio / Destacadas / Fidel Castro y el Che Guevara: Entre la CIA y sus propias traiciones

Fidel Castro y el Che Guevara: Entre la CIA y sus propias traiciones

Políticamente, Fidel Castro decidió matarlo política y afectivamente, antes de que fuera capturado por los militares bolivianos.

Fidel Castro respiró tranquilo cuando supo que el Che Guevara había sido fusilado en Bolivia.

Pero antes, cuando el Che se había dirigido a hacia África, Fidel Castro afinó su traición y concretó su destierro cuando dio a conocer una carta que solo debía leer en el caso de que Guevara hubiera muerto.

Políticamente, Fidel Castro decidió matarlo afectivamente, antes de que fuera capturado por los militares bolivianos.

Se abrió un debate nacional por el retiro de dos estatuas en la Alcaldía Cuauhtémoc.

Amistades malditas

“Aunque dejo un pueblo que me admitió como un hijo, decía, me marcho también “renegando de mi condición de cubano. Hago formal renuncia de mis cargos en la dirección del Partido, de mi puesto de Ministro, de mi grado de Comandante, de mi condición de cubano. Nada legal me ata a Cuba, sólo lazos de otra clase que no se pueden romper como los nombramientos», añadió en su carta.

Fidel era feliz. De esa manera, evitaba el regreso del argentino que odiaba a los aliados soviéticos, de los cuales, Castro necesitaba para que le dieran recursos y economía para consolidar la entonces incipiente dictadura, pero que se volvió un gobierno maldito que duró más de 50 años, primero, como primer ministro desde 1959 hasta 1976, y luego, como un falso presidente del Consejo de Estado desde 1976 hasta 2008.

Aunque nunca regresó a Cuba, el Che se introdujo de incógnito en Bolivia después de ser derrotado en su guerra africana para instaurar otro régimen comunista.

Ya instalado en Bolivia, su obsesión fue derrocar a otro gobierno corrupto y débil, en el que supuestamente había condiciones para cumplir el mandato de Carlos Marx e instaurar “otra dictadura del proletariado”.

Llegó a ese país el 5 de noviembre de 1966 con la promesa de Castro de recibir ayuda militar y económica.

Bye, Manila, Bye

En una entrevista, el exmilitar Gary Prado Salmón, acompañante del che Guevara, aclaró que Fidel se dispuso a «cerrar la puerta» a Guevara, y además, se olvidó de él y le dejó morir. De hecho, la frase que más escuchó de Guevara a partir de entonces fue «Sin contactos de Manila». Y Manila significaba Cuba.

Sin ayuda, el argentino y mercenarios sufrieron hambre extrema mientras vagaban perdidos por la selva. «Ya era una guerrilla sin sentido y debilitada», señala Prado.

La versión la confirma otra fuente: el periodista cubano Alberto Müller, quien ha afirmado en repetidas ocasiones que el Che fue “traicionado” y “abandonado” por Castro- “La posición del Che corría en contra de los intereses de Fidel. Se convirtió en un apestado para la revolución cubana”.

En tanto, Estados Unidos enviaron a Boinas Verdes a Latinoamérica para entrenar a soldados bolivianos en tácticas de contraguerrilla.

Solía jactarse de sus fusilamientos.

El Che, entre la CIA y Cuba

Una vez capturado, el Che Guevara fue entregado a Félix Ismael Rodríguez, un agente de la CIA. El 9 de octubre recibió un mensaje en el que se le ordenaba acabar con el prisionero.

Una muerte que se sucedió poco después. Según Müller, Fidel podría haber evitado que Guevara fuese fusilado, pero prefirió que muriera. Con su muerte —como todo político sucio, manipulador y vengativo— eliminaba a un enemigo y al mismo tiempo, ganaba un mártir.

Así, el Che Guevara sufrió la última traición de la Revolución Cubana. El retiro de las esculturas de Fidel Castro y el Che Guevara de la Alcaldía Cuauhtémoc es solo revivir una imagen cumbre del socialismo.

Para los morenistas, son casi dioses; para la ciencia política, son dos hombres llenos de defectos, traiciones, fobias asesinas e iniciadores de una de las dictaduras más crueles del mundo: la de Cuba.

La captura del Che en Bolivia, 1967.

El dato relevante: El Che fusilador

Jacobo Machover, autor de “La cara oculta del Che” (2008), afirmó que mientras se le idolatra a nivel mundial como un héroe revolucionario, romántico y humanista, “en realidad en mi país, Cuba, Guevara ha sido uno de los principales responsables de cientos de ejecuciones que se produjeron en 1959, cuando estaba luchando con Fidel Castro.

“Me parece una vergüenza seguir mostrando afiches y camisetas con la cara de alguien que es un asesino, y sin ninguna razón”.

En un mensaje de 1967, se daba cuenta que sus discursos estaban llenos de culto a la muerte, la muerte de los demás, no de la suya.

Se jactó en la ONU en 1964: “Hemos fusilado, fusilamos, y seguiremos fusilando mientras sea necesario”, y como todo populista socialista engañador, matizó: “pero no asesinamos”, (ver video).

Fusilamientos en Cuba bajo la dictadura castrista.

Según la BBC, Guevara hizo ejecutar a 200 personas en La Cabaña, en 1959. En ese momento no había guerrilla. Batista había sido derrotado, no había resistencia. Sus “ejecuciones fueron a sangre fría”.

Por su parte, un informe de la la OEA, afirma que “638 fusilados oficialmente y 165 fusilados sin juicio previo”.

Con información de ABC y la BBC

https://www.abc.es/historia/abci-fidel-castro-guevara-verdad-tras-turbia-relacion-falacias-y-traicion-201910021608_noticia.html

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-41513971

Al igual que otros dictadores célebres como José Stalin y Vladimir Lenin, al Che Guevara y a Fidel Castro se les idolatra en el Gobierno Federal, debido a su postura comunista-socialista.

Pero el asesinato, el despojo a través de las expropiaciones propias de las dictaduras socialistas, son un grave delito ante Dios. Este tipo de gobiernos actúan sin alma, sin sentimientos, sin misericordia hacia el prójimo.

¿Qué dice la Biblia sobre el despojo?

Tan solo un versículo nos advierte de la sanción: Malaquías 2:3 “He aquí, yo reprenderé a vuestra descendencia, y os echaré estiércol a la cara, el estiércol de vuestras fiestas, y seréis llevados con él”.

¿Qué dice la Biblia sobre el asesinato?

La Biblia lo considera como un pecado grave, condenándolo explícitamente y estableciendo consecuencias terrenales y espirituales para quienes lo cometen. El mandamiento “No matarás” (Éxodo 20:13) es uno de los Diez Mandamientos, y la Biblia enfatiza la santidad de la vida humana, creada a imagen de Dios. 

Arte pop para ensalzar un mito. La realidad es otra.
Etiqueta: