El Poder Judicial en México peligra, mientras los Hijos de Dios guardan silencio.
En su momento, se lo advirtieron a la democracia en Venezuela; también los organismos internacionales y analistas dijeron que los jueces por elección en Bolivia serían contraproducentes para la economía, la libertad y la protección de los derechos ciudadanos en esos países.
Me sorprende ver en estos días tanta apatía del pueblo evangélico ante la desaparición del Poder Judicial en México. Si bien es cierto que hay una casta que se ha beneficiado durante décadas por ese poder, y que hay nepotismo, pésimos fallos (tan solo hay que recordar cómo le hicieron la vida de cuadros a la periodista Lydia Cacho), hoy, estamos ante un gravísimo retroceso que no se reflejará en el corto ni mediano plazo.
“Libertad”, solo para los fieles a Morena
Lo que viene es peor, ya que los magistrados se elegirán por voto libre. La única “libertad” que tendrán los elegibles, en la práctica, y pese a las cientos de mentiras, será que deban pertenecer al partido en el poder, Morena.
Incluso, la Iglesia Católica ha mostrado su preocupación, no obstante, también organismos internacionales, diversas organizaciones de abogados, Estados Unidos, la Unión Europea, medios internacionales como The New York Times o The Wall Street Journal.
Poder Judicial, pero chairo
La experiencia internacional nos grita que contar con un poder Judicial a modo para la casta en el poder solamente traerá persecución a la población, falta de democracia, y en algunos casos, desemboca en graves tiranías internacionales, como las de Venezuela, o Nicaragua, en donde la población —al igual que los evangélicos— padecen día a día:
Qué bendición sería ver a los diversos líderes evangélicos en México mostrar su preocupación ante el poder, ante la grave amenaza a la democracia. Pero también sé que muchos líderes confían en que el Señor nos protegerá de lo que venga en el futuro.
Hago un llamado personal a que hagamos una oración, un clamor a Dios por la libertad en nuestro país, en base a lo que afirma nuestra amada Santa Biblia afirma en Deuteronomio 32:30:
“¿Cómo es que uno solo hizo huir a mil? ¿Y cómo es que dos pusieron en fuga a diez mil? ¡Tan sólo porque el Señor, su protector, decidió entregarlos al enemigo!”.
Confío en que algunos oraremos a Dios para que haga entrar en razón al aplastante poder y soberbia de Morena.
Sin embargo, también veo y compruebo que mis hermanos en la fe le ponen poco interés al asunto.
La Biblia afirma también que la maldad aumentará, y que el pueblo de Dios será el primero en pasar por estas pruebas.
Quiera el Señor que estemos bien cimentados en Él cuando llegue el momento de tinieblas, cuando el Estado declare que nuestros hijos “son su propiedad”, que nuestra casa “es de ellos”, o que profesar nuestra fe “atenta contra las libertades del gobierno (o de Morena)”, tal como lo hacen los gobiernos marxistas.
Pronto lo sabremos.
Que el Señor tenga misericordia de su pueblo evangélico en México.
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