En este contexto, el sector inmobiliario enfrenta una dinámica particular.
La economía mexicana sigue avanzando, pero con señales que, en conjunto, apuntan a un cambio más profundo en su dinámica de crecimiento y en la forma en que debe analizarse la inversión.
Yuri Domínguez / Inversiones inmobiliarias en Querétaro

Por un lado, la inversión fija bruta acumula más de un año de caídas anuales, con una contracción particularmente marcada en maquinaria y equipo, el componente más ligado a la capacidad productiva.
Esto evidencia una menor disposición a comprometer capital en el largo plazo.
Mientras tanto, la construcción ha mostrado resiliencia, especialmente en el segmento residencial; sin embargo, este crecimiento no compensa la debilidad del resto de la inversión.
Este entorno suele estar asociado a:
1.Menor confianza empresarial
2.Expectativas de crecimiento moderadas
3.Incertidumbre regulatoria
4.Menor gasto público en infraestructura
Por otro lado, el consumo privado que representa cerca de dos tercios del PIB y es uno de los principales motores de la economía cayó 1.55% en enero.
El resultado es un consumo que sigue avanzando, pero sin la fuerza suficiente para impulsar por sí solo a la economía.
Su comportamiento reciente muestra señales de debilitamiento:
- Crecimiento anual positivo, pero menor
- Caídas mensuales recientes
- Mayor peso de bienes importados sobre el consumo nacional
No es una crisis, pero tampoco es un entorno de expansión. Esto se refleja en el deterioro del mercado laboral, la pérdida de poder adquisitivo en remesas, la inflación y una menor confianza del consumidor.
Impacto en el sector
¿Cómo impacta esto en bienes raíces?
En este contexto, el sector inmobiliario enfrenta una dinámica particular.
Por un lado, la vivienda continúa atrayendo capital. En un entorno de menor certidumbre, los activos tangibles suelen percibirse como refugio. Sin embargo, al mismo tiempo, el debilitamiento del consumo y del ingreso disponible introduce un nuevo filtro en la demanda.
Esto cambia la lógica del mercado: el tiempo de absorción puede alargarse en productos mal posicionados, reduciendo el margen de error para desarrolladores e inversionistas.
Este contexto no elimina oportunidades, pero sí redefine los criterios bajo los cuales deben evaluarse.
@yuri_realestate
