La propuesta de unificar la CURP con datos biométricos en una sola entidad, incrementa exponencialmente el riesgo de un hackeo devastador.
A los riesgos de esa CURP, se agregan los engaños con IA, ya que deepfakes en México aumentaron 484%
Más de 770 empresas fintech necesitan mejorar la verificación de usuarios, reducir la fricción y cumplir con regulaciones más exigentes.
Durante 2025, los fraudes digitales en México alcanzaron niveles históricos. La Condusef registró más de 2.4 millones de reclamaciones al primer semestre de ese año.
Además, 71% de los fraudes financieros ocurre en canales digitales, pagos móviles, comercio electrónico y banca en línea.
Lo anterior, debido a que durante años, las empresas construyeron sus procesos de identidad digital recopilando más información para generar más confianza. Más documentos, más validaciones y más datos personales. Pero este modelo comienza a mostrar sus límites.
En 25 años, el ecosistema digital global fincó su desarrollo en un modelo centralizado, mientras que hay más intentos de fraude, suplantación de identidad y ataques dirigidos a canales digitales en alza.
Dos grupos vulnerables
Entre los principales problemas de vulnerabilidad de datos se encuentra un aumento drástico de la suplantación de identidad y el social hacking, que afecta a personas de la tercera edad y los niños, principalmente.
En este contexto volátil, el uso de la de manera malintencionada, IA puede fabricar cualquier cara, documento o voz en minutos.
Además, hoy puedes comprar una identidad digital falsa por unos dólares en internet y según el Reporte de Identidad de Fraude 2025-2026 de Sumsub, México registró un crecimiento de deepfakes de 484% interanual.
La solución a esta crisis es realizar pruebas criptográficas e identidades reutilizables, así el ciudadano recupera el control absoluto de su información.
El fundamento científico de este sistema se denomina Zero Knowledge Proof (Prueba de Conocimiento Cero), el cual permite comprobar matemáticamente que una persona es quien dice ser sin necesidad de revelar sus datos personales
Retos para México
Ahora que bancos, fintech, comercios digitales y plataformas financieras expanden sus servicios, los procesos tradicionales de onboarding y autenticación generan cada vez más fricción para usuarios y mayores costos operativos para las empresas.
México enfrenta un escenario crítico impulsado por un ecosistema de más de 770 empresas fintech que viven una presión creciente para mejorar la verificación de usuarios, reducir la fricción y cumplir con regulaciones exigentes, dijo el directivo de Ditto.
No obstante, a pesar de estos avances legales, en México se insiste en modelos centralizados y peligrosos, como la propuesta de unificar la CURP con datos biométricos en una sola entidad, incrementando exponencialmente el riesgo de un hackeo devastador.
El reto para México y Norteamérica radica en superar la fragmentación de requisitos entre distintos estados y niveles federales, para acordar un estándar tecnológico único.
Para lograrlo, expertos sugieren tomar como base el éxito del CFDI (factura electrónica), un formato XML estandarizado del cual el ciudadano es el dueño legal y que comparte únicamente para tramitar lo necesario, destacó Gonzalo Alonso, CEO de Ditto, firma especializada en identidad digital centrada en privacidad y autenticación resistente al fraude.
El dato relevante
Ditto es una plataforma de identidad digital para verificar y autenticar a sus clientes con certeza criptográfica a través de una capa de gestión de identidades y accesos de clientes (CIAM), facilitando un onboarding seguro, para cumplir con requisitos de KYC, AML y GDPR con menor carga operativa.
