El régimen de facto en Cuba enfrentará nuevas sanciones debido a su apoyo a grupos terroristas, represión y falta de democracia.
El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, firmó una orden ejecutiva en la que se declara una emergencia se establece la imposición de aranceles a los bienes de los países que venden o suministran petróleo a Cuba.
Con la medida, se protege la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos de las acciones y políticas malignas del régimen cubano.
Dictadura, sin recursos
Estos aranceles son adicionales a las importaciones de cualquier país que proporcione directa o indirectamente petróleo a Cuba.
Con la medida, se autoriza al Secretario de Estado y al Secretario de Comercio a tomar acciones necesarias, emisión de reglas y orientaciones, para implementar los aranceles y las medidas.
“El Presidente Donald Trump está abordando las depredaciones del régimen comunista cubano tomando medidas (…) por su apoyo a actores hostiles, el terrorismo y la inestabilidad regional que ponen en peligro la seguridad y la política exterior de Estados Unidos”.
Maldad y represión
“El régimen cubano se alinea con numerosos países hostiles y actores malignos, albergando sus capacidades militares y de inteligencia. Por ejemplo, Cuba alberga la mayor instalación de inteligencia de señales de Rusia en el extranjero, dedicada al robo de información sensible de seguridad nacional de Estados Unidos”.
Además, Cuba proporciona refugio a grupos terroristas transnacionales, como Hezbolá y Hamás, además que la dictadura santera persigue y tortura a opositores políticos, niega la libertad de expresión y de prensa, se beneficia de la miseria del pueblo cubano e incita al caos difundiendo la ideología comunista en toda la región.
El día de ayer, la periodista Azucena Uresti entrevistó a Boris González, periodista independiente de Cuba, en el que denuncia que la dictadura usaba el petróleo que le enviaban, tanto Venezuela como México, para dar dinero y recursos a la dictadura, en tanto que el verdadero pueblo cubano padece apagones, racionamiento, desesperanza y persecución.

Aunque millones de evangélicos en México han caído en el lavado mental de que el comunismo es bueno, debemos orar para que en ese país, semillero de la maldad atea, sea convertido en una democracia.
El pueblo de Cuba vive en desesperanza y miedo. Los evangélicos son perseguidos y una ola woke de maldad contamina cada día más a los creyentes verdaderos en nuestro país.
El comunismo es un caldo de manipulación, violencia, mentiras, pobreza y miedo, en donde el único dios es el gobierno o algún caudillo. Las expropiaciones son su arma más poderosa, pero a la luz de la Biblia, es un robo flagrante.
La Biblia condena el robo de propiedad, enfocándose en la restitución y el respeto por los bienes ajenos. El mandato directo es “No robarás” (Éxodo 20:15), complementado por leyes de restitución (Éxodo 22:1, 4) y la enseñanza de trabajar honestamente en lugar de tomar lo ajeno (Efesios 4:28).
Versículos que prohíben el robo de propiedad:
- Éxodo 20:15: “No robarás”.
- Efesios 4:28: “El que robaba, no robe más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad”.
- Éxodo 22:1: “Si alguno hurtare buey o oveja, y lo degollare o vendiere, cinco bueyes pagará por el buey, y cuatro ovejas por la oveja”.
- Deuteronomio 27:17: “Maldito el que redujere el límite de su prójimo. Y dirá todo el pueblo: Amén”.
- Proverbios 6:30-31: Señala que, aunque no se desprecia al ladrón que roba por hambre, “si es sorprendido, pagará siete veces”.
- Levítico 19:13: “No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana”.
Estos textos enfatizan la importancia de la propiedad privada y la responsabilidad de no perjudicar a otros tomando lo que no es suyo.
Para ver la carta del Gobierno de Estados Unidos:









