Nueva Derecha hizo un llamado a la sociedad civil, legisladores y los sectores productivos a denunciar la complicidad ideológica
El movimiento calificó la iniciativa de Marco Rubio, como una respuesta firme contra lo que llamaron “criminales ideológicos”.
A través de un comunicado, el Consejo Nacional de Nueva Derecha expresó su respaldo a la iniciativa del Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, para conformar una coalición global contra la izquierda a través de la instrumentación del terrorismo político.
El Consejo criticó la ausencia del gobierno mexicano en dicho evento y en cambio, señaló que el Gobierno Federal solo ha mostrado cercanía con agendas geopolíticas peligrosas.
Grupos radicales que buscan el poder
El comunicado hizo referencia a grupos como el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el Ejército Popular Revolucionario (EPR), el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), la Liga Comunista del 23 de Septiembre y las luchas marxistas de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez que se libraron en la sierra de Guerrero.
En contexto, la izquierda históricamente se ha beneficiado de la violencia que atentan contra la seguridad y el Estado de derecho.
“Resulta inadmisible que las autoridades nacionales den la espalda a un esfuerzo global coordinado por la seguridad y la libertad, mientras mantienen una postura ambivalente o abiertamente complaciente ante expresiones violentas de izquierda. La historia no perdona la complicidad”.
Nueva Derecha recalcó que hay cercanía de figuras prominentes del oficialismo en México con grupos como el M-19 de Colombia, cuyas acciones criminales, incluyendo la toma del Palacio de Justicia en 1985, han sido vinculadas históricamente con financiamiento del narcotráfico, demuestra una preocupante falta de compromiso con los valores democráticos y la paz social.
Desde la Nueva Derecha, sostenemos que el terrorismo político, independientemente de su color ideológico, es el enemigo absoluto de la libertad y la propiedad privada.
Violencia para conseguir el poder
No existe “violencia revolucionaria” legítima, y reprobó la complacencia de los gobiernos frente a estructuras violentas, y el uso de las instituciones para legitimar ideologías, las cuales debilitan a la civilización occidental y pone en riesgo la soberanía al permitir que grupos criminales operen con impunidad.
Es imperativo que México recupere la defensa de la libertad.
Nueva Derecha hizo un llamado a la sociedad civil, legisladores y los sectores productivos a denunciar la complicidad ideológica que permite que estas narrativas de odio y violencia sigan vigentes.
“No podemos permitir que la complacencia oficial nos convierta en un refugio o un facilitador de una agenda de desestabilización que tanto daño ha causado a América Latina”.
El movimiento reafirmó su compromiso con el orden, la legalidad y la defensa de la vida frente ante la construcción de un poder político que se levante sobre “los escombros de la seguridad pública”.
Finalmente el grupo pidió un combate frontal “contra todo aquel que busque subvertir la libertad mediante el terror”.
Para el dictador socialista Vladimir Lenin, la violencia (el asesinato, la mentira y la usurpación) eran los motores indispensable para destruir el Estado y crear una supuesta “dictadura del proletariado”. Rechazaba la vía pacífica, argumentando que el cambio estructural requería una insurrección y el uso implacable de la represión.
El dato relevante
El 30 de mayo de 1974, un grupo guerrillero ligado a Lucio Cabañas, secuestra al temible Rubén Figueroa Figueroa, quien era candidato a gobernador de Guerrero por el Partido Revolucionario Institucional PRI.
Durante meses, el Ejército Mexicano y el comandante Eliseo Jiménez Ruiz desató una intensa campaña militar en busca del guerrillero; finalmente, el 8 de septiembre, Figueroa es liberado en un sangriento encuentro cuyo saldo es de 23 guerrilleros muertos y un soldado herido.
Con información de Nueva Derecha, Memoria Política de México y la BBC. https://www.memoriapoliticademexico.org/Biografias/CBL38.html https://www.bbc.com/mundo/articles/cqq1dkx9402o

En la Biblia, el asesinato está severamente condenado, ya que la vida humana se considera sagrada al ser creada a imagen y semejanza de Dios.
En el Antiguo Testamento se exigía la pena capital para el homicidio premeditado (Éxodo 21:12-14).
Pero en el Nuevo Testamento, Jesús sublima este mandato indicando que el odio o el rencor en el corazón son el equivalente moral al asesinato, como lo muestra Mateo 5:21-22. [1, 2]
Siempre, los fundamentos del comunismo y el socialismo han sido la envidia, el rencor, la revancha, el despojo y la muerte. Los líderes de estos movimientos, históricamente, se han valido de este lavado de cerebro para acceder al poder, perpetuarse en él, y saquear países y enriquecerse, apoyados por brujos y hechiceros.
