La proptech puso a disposición de propietarios y asesores una guía práctica para entender las obligaciones fiscales del arrendamiento y evaluar el régimen.
Topes a aumentos, registro obligatorio de contratos y mayor control fiscal serán clave para sostener la rentabilidad en 2026.
El mercado de arrendamiento de vivienda en México enfrente nuevas reglas —topes a los incrementos de renta, registro obligatorio de contratos y mayor protección al inquilino—, que combinadas con una fiscalización estricta, podrían ser riesgo en el negocio de propietarios.
Con lo anterior, habrá menos informalidad y más exigencia para operar en un mercado más institucionalizando”, destacó Diego Llano, COO de la proptech MoradaUno.
Las conclusiones emergieron del webinar “Guía Fiscal de Arrendadores: evita errores y optimiza tu régimen RESICO”, en el que participó también Rebeca Godínez, fundadora de RGS Asociados.
Aumentos ligados a inflación
El tope a los aumentos de renta ahora estarán ligados a la inflación, lo que elimina ajustes agresivos y acota la capacidad de reacción de los propietarios.
A ello se suma la obligación de registrar los contratos en plataformas digitales en la Ciudad de México dentro de los 30 días posteriores a su firma.
Estas reformas fortalecen la posición del inquilino, ya que limitan desalojos, eliminan cláusulas abusivas y prohíben prácticas discriminatorias en vivienda.
Además, frente fiscal ya es prioritario, con la emisión de comprobantes fiscales, declaración de ingresos y el cumplimiento de obligaciones mensuales son ahora condiciones básicas de operación.
Castigos por declarar rentas atrasadas
De no cumplirse, las sanciones superan los 97 mil pesos, además de posibles clausuras.
Sin embargo, uno de los principales hallazgos del análisis presentado en el webinar es que la carga fiscal efectiva es menor a la percepción generalizada. “El gran mito es que el arrendador pierde hasta un tercio de su ingreso en impuestos. En realidad, bien estructurado, el ISR puede estar más cerca de un dígito que de un tercio”, explica Rebeca Godínez.
En este nuevo entorno, elegir el régimen fiscal correcto se vuelve determinante. Los arrendadores pueden optar entre el régimen tradicional —que permite deducciones— o el RESICO (Régimen Simplificado de Confianza), con tasas reducidas.
Entre las opciones que tienene los arrendadores están:
A.- Régimen de Arrendamiento, que permite deducciones (incluida la deducción ciega del 35%).
B.- Régimen Simplificado de Confianza (RESICO), con tasas de ISR de entre 1% y 2.5%, pero sin deducciones
“RESICO no es automáticamente mejor. Si tienes gastos relevantes, puede terminar siendo más caro de lo que parece. Sin embargo, para la mayoría de arrendatarios independientes, suele ser un modelo muy beneficioso si se sabe emplear de forma adecuada”, advierte Llano.
De acuerdo con la proptech, las reformas buscan un mercado regulado, con intervención del Estado y un reequilibrio en la relación entre propietario e inquilino.
5 tips para operar tranquilo
Este modelo de la Ciudad de México, comienza a replicarse en Nuevo León, pero el cambio de fondo será progresivo y conceptual.
Ante el reto, los expertos recomendaron a los arrendadores actuar en 5 claves:
1.- Formalizar y registrar contratos en tiempo y forma.
2.- Alinear los incrementos de renta a la inflación, evitando prácticas que ya no están permitidas por la regulación.
3.- Cumplir de manera estricta con las obligaciones fiscales, incluyendo la emisión de CFDI y la correcta declaración de ingresos.
4.- Evaluar anualmente el régimen fiscal más conveniente, considerando ingresos, gastos y proyecciones
5.- Finalmente, incorporar asesoría para reducir riesgos legales y optimizar rentabilidad.
Bajo este nuevo entorno, la proptech puso a disposición de propietarios y asesores una guía práctica para entender las obligaciones fiscales del arrendamiento y evaluar el régimen más conveniente:
