Tanto se habla en estos días el presunto fraude de las “ventas sucesivas” en Infonavit.
Jorge A. Mc Loughlin DIRECTOR GENERAL DE METRIC ANALYSIS SA DE CV
Que inevitablemente vino a mi memoria el famoso tango “Cambalache”, que en una de sus célebres estrofas afirma “que falta de respeto, que atropello a la razón, cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón”.
En el México de hoy, las huestes de Morena seguramente saldrían a censurar y criticar al gran Discépolo argumentando que ladrones son sólo los de la oposición y señores, aquellos prohombres como los Yuñez, Manuel Bartlett, Ignacio Ovalle, el hoy morenista y oportunamente amparado por su fueros Senador Alejandro Murat, el ex juez Arturo Zaldívar, el legislador de los viajes en helicóptero y algunos inquilinos de la casa gris ubicada en el país del norte, como para mencionar unos pocos ejemplos.
¿Y que hay con eso de la falta de respeto y el atropello a la razón?
Este mediático caso del que muchos hablan – aunque poco sepan – hace alusión a las viviendas que fueron vendidas en múltiples ocasiones con la finalidad de acceder al saldo de la subcuenta de vivienda y en el que supuestamente están implicados derechohabientes, trabajadores y proveedores del Infonavit además de los “coyotes” que andan al acecho.
Es inaceptable que personas sin escrúpulos se aprovechen de la necesidad de los derechohabientes para lucrar con sus ahorros. Estos “coyotes” engañan a las personas prometiendo soluciones rápidas para acceder al saldo de su subcuenta de vivienda, pero en realidad los estafan al quedarse con una buena tajada de ese saldo.
Por ello, considero una falta de respeto y un atropello a la razón, que ahora con todo cinismo venga el ex Director Carlos Martínez, a darse baños de pureza señalando que este esquema se detectó en Tlaxcala en el año 2022.
¿No fue justamente Carlos Martínez, Director General del Infonavit desde diciembre 2018 y hasta el pasado 7 de octubre?
¿No se otorgaron precisamente en estos años muchos de los créditos relacionados con estas “ventas sucesivas”?
SEÑORES, LA CULPA NO ES DEL CERDO, SINO DE QUIEN LO ALIMENTA.
Si los derechohabientes “coludidos” con trabajadores del Infonavit vienen a ser los cerdos de esta historia, quien lo ha alimentado ha sido el mismísimo ex Director, ya que nunca verificó que, desde la Subdirección General de Crédito, se estuviera dando cumplimiento a lo que mandata el Artículo 47 del Estatuto Orgánico del Infonavit.
Este artículo en su parte pertinente dice “Respecto a la administración del proceso de originación de crédito deberá dirigir, coordinar y controlar los procedimientos y actividades inherentes al mismo, incluyendo el registro de oferta, recepción y registro de solicitudes de crédito…”.
Para que quede bien claro, no existe ninguna prohibición para que un valuador profesional realice para una unidad de valuación, “n” número de avalúos de la misma vivienda si uno o más derechohabientes se lo solicitan.
Por el contrario, la Tabla de Tipificación de Conductas y Prácticas Sancionables, establece en su apartado GB07 que la “Negativa a la elaboración de algún tipo de avalúo y/o servicio…”, será sancionado con una multa equivalente al 200% de los honorarios que hubieran correspondido por la elaboración de tal avalúo y con la suspensión por 90 días en la plaza en la que se cometió la falta.
O sea, la Subdirección General de Crédito que reporta a la Dirección General del INFONAVIT, tiene LA OBLIGACIÓN de llevar un registro de las solicitudes de crédito en tanto la unidad de valuación tiene LA OBLIGACIÓN de atender las solicitudes de los derechohabientes, bajo apercibimiento de ser severamente sancionada en caso de no hacerlo.
¿Qué pasó entonces durante la administración de Martínez?
¿No se dio cumplimiento a lo que mandata el Estatuto Orgánico del Infonavit o la referida colusión entre derechohabientes y “trabajadores” se refiere al o los “trabajadores” del más alto rango que hoy desesperadamente busca o buscan un chivo expiatorio?
¿Se entiende entonces porque se trata de un atropello a la razón y porqué la culpa no es del cerdo sino de quien lo alimenta?
Parafraseando a la Señora Presidenta, que se escuche fuerte y claro: estoy totalmente a favor del combate a la corrupción y por eso mismo he denunciado aquellos casos de los que tuve conocimiento, sin temor a las represalias que suponía iban a llegar y que finalmente llegaron.

Del mismo modo estoy totalmente en contra de la hipocresía de aquellos que sabiendo de estos actos de corrupción – pongo a disposición de quien lo desee los acuses de recibido dirigidos al entonces Director General donde se mencionaban algunos de estos casos y todas las evidencias presentadas ante la propia Contraloría del INFONAVIT -, prefirieron mirar para otro lado como si nada estuviera pasando.
Quiero terminar esta publicación con una exhortación a los lectores que han tenido la paciencia de llegar hasta este punto: hagan oir sus voces.
Recuerden la célebre frase de Martin Luther King muy apropiada para los dias que estamos viviendo:
“No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos.”
Tomado de linkeIN (https://www.linkedin.com/pulse/el-fraude-de-las-ventas-sucesivas-en-infonavit-es-mc-loughlin-owuxc/?trackingId=eoQxnJN2QqiQW0pocFF4Xg%3D%3D)









