La Biblia toma el abuso sexual en serio. Debemos denunciarlo 1) porque es la ley (en el caso de menores) y debemos someternos al gobierno.
Piden a la Segob que clausure a la pseudoiglesia evangélica; se denunciaron nombres de depredadores sexuales y encubridores.
Alí García Godínez, señala que su madre, Alí Godínez Pérez tramitó una carpeta de denuncia ante la Fiscalía General del Estado de Morelos (FGE) debido a abusos sexuales de una “iglesia evangélica”. La denuncia quedó asentada en la carpeta 590/22– pero una agente del Ministerio Público le dijo que habría más de 500 denuncias por abusos contra unos “pastores” del llamado Centro Cristiano Trasmundial.
La aparente iglesia, manejada por Jacobo Mondragón, su esposa Marjorie Mondragón y en algunas iglesias satélite por Juan Jacobo Mondragón (alias Runky), supuesto pastor del Centro Cristiano Cuernavaca, ha salido inmune a la investigación.

Por su parte, en su perfil de Facebook, Runky presume su actividad “para el Señor” (https://www.facebook.com/runky.mondragon/photos).
“Las autoridades saben. El actual “líder” Juan Jacob Mondragón, abusó de una niña de seis años de apellido Alanís que ahora es mayor de edad. Hay muchas víctimas, pero todos se protegen entre sí”, declaró la denunciante.
Según el despacho de La Jornada, firmado por Sanjuana Martínez del 15 de marzo de 2026, una de las víctimas, Susanne Gabriela Salgado Carballido, le reclamó a su agresor sexual, y la respuesta, que bien podría haber salido del mismo infierno, la dejó estupefacta: “Lo hice por culpa del enemigo. El diablo estaba haciendo de las suyas, me tentó”, dijo Adán Osvaldo Servín González, otro “pastor” del Centro Cristiano Transmundial.

Peligro a nivel nacional
El Centro Cristiano Transmundial opera con diversos templos “en todos los estados de la república”, cuenta con miles de seguidores.
El reportaje detalla que Juan Jacob Mondragón abusó de una menor de 15 años en una piyamada: “Nos fuimos a dormir a la cama de mi prima, que dormía del lado izquierdo, y yo del derecho, cuando siento que él se mete en la cama y empieza a abusarme, a penetrarme con sus dedos, a tocarme los pechos. En ese momento me congelé, no sabía como reaccionar. Dejé que pasara todo y luego me bajé corriendo al primer piso y él se bajó tras de mí”.
Según el testimonio de Susanne Gabriela, Juan Jacobo Mondragón le dijo que “estaba muy arrepentido, que fue mi culpa porque mi olor lo confundió. Me dijo que no debía decirle nada a nadie para no lastimar a mis primas ni a mi tía. Me lo guardé durante años con mucha confusión porque era una persona a la que yo respetaba (…) Nadie me creía; incluso, en un momento pensé que yo estaba exagerando”.
El presunto pastor le advirtió: “Te recomiendo que (me perdones) eso te va a conectar con Dios”.
Más injusticias en otras entidades
El primer dirigente arrestado de la supuesta iglesia fue Gustavo Angulo González, del Centro Cristiano Veracruz de la zona norte, por abusar de su hijastro desde los 14 a los 19 años. Está vinculado a proceso en el penal de Veracruz.
Alí García Godínez, víctima de violencia, ahora recopila las denuncias, luego de abandonar la congregación.
Godínez agregó que hay decenas de testimonios. “La gran mayoría de las víctimas vivieron abusos sexuales y acoso de los pastores. Los nombres que más se repiten son el de Jacobo Mondragón, su esposa Marjorie Mondragón, el de su hijo y actual pastor principal, Juan Jacob Mondragón”.
Entre los acusados están:
1.- Juan Jacob Mondragón, principal encargado en México del movimiento del Centro Cristiano de Misiones Transmundiales.

2.- Jesús Romero, agresor sexual.
3.- Adán Osvaldo Servín González, de la Unión en Cuernavaca, también acusado de agresiones sexuales y pederastia.
4.- Israel Gómez Jiménez, de Temixco, Morelos.
5. Santiago Guadarrama, “pastor” en Yautepec, Morelos.
6.- Ernesto Mera, “pastor” en el Centro Cristiano Ecatepec.
7.- Pablo Jiménez, encubierto por el “pastor” Jesús Miguel Velázquez, en Chamilpa.
8.- Javier Armando García Mancha, actual dirigente en una iglesia en el Estado de México.
“Necesitamos que la Secretaría de Gobernación, revise esta iglesia y ponga un tipo de control para proteger a mujeres y menores (…) es necesario que desaparezca, porque si desde la raíz está mal con sus líderes –que cometen este tipo de delitos– todo está corrompido”, agregó Alí García.
Cinismo diabólico
El presunto pastor Juan Jacobo Mondragón en su cuenta de FB, el 21 de septiembre de 2018, posteó sobre la realización de un evento para prevenir el abuso sexual (https://www.facebook.com/runky.mondragon/posts/pfbid02CFwJ1yQVuKBWFkUwyrVuqH48v5nxsGP729CCHPzYwvWvoy6UdgGnrKSBs3DMifQpl)

Con información de La Jornada a través de un trabajo de Sanjuana Martínez. https://www.jornada.com.mx/2026/03/15/politica/009n1pol
Al respecto, el abogado Manuel Díaz, en su red X escribió sobre la denuncia:
“Perdona… todos cometemos errores”. Ahí empieza la verdadera historia jurídica del caso. Porque el abuso no termina en la agresión. Continúa cuando a la víctima se le pide callar “para no dañar a la iglesia”, cuando el agresor se justifica diciendo que “el diablo lo tentó”, cuando la autoridad religiosa sustituye la justicia por “disciplina espiritual” y cuando el perdón se vuelve una orden moral. Ese no es un problema individual: es el manual clásico del encubrimiento.
Si estas denuncias se confirman, lo que estamos viendo no es sólo un escándalo religioso. Es un patrón de poder que convierte la autoridad espiritual en escudo de impunidad. Y ahí la pregunta deja de ser teológica y se vuelve jurídica: ¿Quién protege a las víctimas cuando el silencio se predica desde el púlpito?

Una cosa es un pecado y otra cosa es un delito.
Según un análisis de David Sánchez, director de Ética y Justicia en la Comisión Cristiana para la Vida: txb.org/clc, escribió sobre el tema dentro de la iglesia evangélica.
“La Biblia toma el abuso sexual en serio. Debemos denunciarlo.
1) porque es la ley (en el caso de menores) y debemos someternos al gobierno que Dios ha puesto sobre nosotros para ejercer Su justicia
2) porque como pueblo de Dios se nos pide que defendamos al oprimido y vulnerable
3) porque al hacerlo desanimamos a otros posibles ofensores
4) porque al denunciar al ofensor, le proveemos la oportunidad de ver su pecado por lo que es y arrepentirse.
El término “abuso sexual” es usado cuando un menor de edad es engañado, forzado, u obligado a participar de actividad sexual para el placer del abusador. Deuteronomio 22:25-27 bien describe una agresión o abuso sexuales de acuerdo con las normas de hoy día, dependiendo de la edad de la víctima.
25 “Pero, si un hombre se encuentra en el campo con una joven comprometida para casarse, y la viola, solo morirá el hombre que forzó a la joven a acostarse con él. 26 A ella no le harás nada, pues ella no cometió ningún pecado que merezca la muerte. Este caso es como el de quien ataca y mata a su prójimo…”
De este pasaje vemos que la violación, de acuerdo con la ley de Dios en el Antiguo Testamento, es un crimen a la par con el homicidio.
No era el tipo de asunto resuelto con el prójimo, como el hacer restitución por la pérdida de un burro o buey (Éxodo 21:33-36).
A pesar de que la ley del Antiguo Testamento ya no aplica a los creyentes hoy día, y nadie debe asumir la muerte del agresor sexual, [2] el pasaje todavía expone la naturaleza seria del abuso sexual y establece el precedente para denunciar la ofensa y llevar al ofensor delante de una corte de ley para justicia.
Nuestra solidaridad a las víctimas. Va a ser muy difícil que vuelvan a creer en una iglesia evangélica, pero Dios no quería que sucediera eso. Esperamos de todo corazón sepan gestionar el perdón. Los acompañamos en oración.
Nota: Todos los aludidos en esta publicación, pueden hacer su derecho de uso de réplica al correo denirojournalist@gmail.com
