Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello. No han hecho otra cosa que entorpecer y boicotear las labores de búsqueda.
El régimen socialista de Delcy Rodríguez, a través de la Policía Bolivariana y otros cuerpos pretorianos, saquean edificios caídos en búsqueda de bienes para robarlos.
Uno de los lineamientos que se realizan en la práctica, en todos los gobiernos socialistas desde el régimen socialista de la ex URSS, en el siglo XX, es el saqueo, la muerte de los ciudadanos y el enriquecimiento del gobierno.
Y es que Venezuela vive una doble tragedia, aparte del terremoto y la devastación, funcionarios, Policía Bolivariana y altos mandos, como Diosdado Cabello, impiden la ayuda para salvar vidas.
La mayor parte del tiempo, Alexander Delgado imparte clases de educación física en una escuela de Aragua, en el centro de Venezuela.
Búsqueda de vida
Pero en la última semana, dirige un equipo de rescate integrado por un grupo de vecinos y voluntarios de otros estados que excavan túneles entre los escombros de un complejo de viviendas públicas para buscar sobrevivientes y víctimas de los terremotos que devastaron ese estado y varias partes de la capital.
Ciudadanos como Delgado, armados únicamente con palas, cuerdas y sus manos, han estado tratando de sortear la lenta e indolente ayuda de la Policía Bolivariana y la Guardia Nacional, que de manera por demás sádica y criminal, bloquean la ayuda, para apropiarse indebidamente de donaciones e incluso, saquear los edificios derrumbados:
En la Guaira, la creciente indignación ciudadana ha llegado a limites de locura, ya que los informes sobre la participación de militares en saqueos y la lentitud en la entrega de ayuda a la desinformación, han instado a la población a ignorar la información oficial.
México y la ayuda internacional
Delgado elogió la ayuda mexicana: “Se ve a los bomberos, al equipo de rescate mexicano Los Topos, pero no se ve al Estado”.
La reacción negativa ante la respuesta del gobierno venezolano se produce cuando la asistente interina del exdictador Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez, intenta consolidar su poder desde enero. “Delcy y su equipo llevan 26 años al mando y solo tienen un guion”, declaró Jimmy Story, embajador de Estados Unidos en Venezuela hasta 2023. “Se atribuyen el mérito de todo lo positivo, culpan a otros de todo lo negativo e intentan controlar la narrativa”.
Venezolanos han expresado frustración, compartiendo videos que muestran a agentes de seguridad revisando los escombros, llevándose ropa, electrodomésticos y dinero en efectivo.
Los terremotos en Venezuela han causado daños superiores a los 6.700 millones de dólares, así lo afirmó el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
Por su parte, Estados Unidos ha prometido 350 millones de dólares, ha enviado equipos de rescate y ha desplegado al ejército para reparar el aeropuerto, pero algunos observadores han señalado que miles de millones de dólares procedentes de la venta de petróleo se encuentran en una cuenta controlada por Estados Unidos.
Con información de Reuters y redes sociales.

Es altamente indignante ver que en un país socialista, el primer instinto de las autoridades y el gobierno sea animal, inhumano.
La Biblia condena duramente el saqueo, la explotación y el abuso hacia los débiles (pobres, huérfanos, viudas y extranjeros). Las Escrituras advierten que Dios actúa como el Defensor de los vulnerables y que el juicio divino caerá sobre quienes se aprovechen de ellos.
Advertencias y Condenas
- Consecuencias severas: Proverbios 22:22-23 advierte explícitamente: “No robes a los pobres por ser pobres, ni oprimas en los tribunales a los necesitados; pues el Señor defenderá su causa y despojará de la vida a quienes los despojan”. [1]
- Juicio a los opresores: Isaías 10:1-2 pronuncia un “ay” contra los legisladores y jueces que dictan leyes injustas para robar los derechos de los pobres, las viudas y los huérfanos. [1, 2]
- La justicia sobre las ofrendas: En Isaías 1:15-17, Dios rechaza las oraciones y rituales religiosos de aquellos cuyas “manos están llenas de sangre” y que no defienden al derecho del huérfano ni de la viuda.
