El miércoles 24 de junio, dos fuertes terremotos consecutivos sacudieron el norte de Venezuela.
Para la antropología de los desastres, los terremotos y sus consecuencias no son únicamente el resultado de amenazas naturales.
Diego Hernán Varón Rojas / Universidad del Valle. Cali – Colombia

Son además el producto de procesos históricos, sociales, políticos y económicos que determinan quiénes son más vulnerables y por qué determinadas sociedades sufren impactos desproporcionados frente a un mismo fenómeno natural.
Uno de los principales referentes temáticos es Rogelio Altez Ortega, venezolano e investigador de la Escuela de Antropología de la Universidad Central de Venezuela. Ha mostrado que los desastres deben comprenderse como construcciones sociales donde la vulnerabilidad, la desigualdad y las decisiones políticas desempeñan un papel relevante, así como el propio evento natural (1).
El miércoles 24 de junio, dos fuertes terremotos consecutivos sacudieron el norte de Venezuela. El primer sismo se originó a las 18:04 a una profundidad de 20.3 kilómetros y con una magnitud de 7,2 en la escala sismológica.
El segundo con una magnitud de 7,5 que ocurrió 39 segundos después, a 28 kilómetros y a una profundidad de 10 kilómetros. Dejó más de 2.600 personas fallecidas y 12.400 heridas. La tierra es un ser vivo en constante reacomodo pero las consecuencias sociales no se hacen esperar.
Once días después de la tragedia, las posibilidades de encontrar sobrevivientes entre los escombros son cada vez más reducidas, mientras los esfuerzos de las autoridades y de los organismos humanitarios se concentran en atender a miles de damnificados(2). Las explicaciones oscilan entre los efectos de Kuai Mare y las prácticas de corrupción estatal.
Se estima que cerca de 59.000 edificaciones sufrieron daños o quedaron completamente destruidas. El estado de La Guaira, al norte de Caracas, fue declarado zona de desastre, siendo especialmente afectadas las áreas cercanas al aeropuerto internacional y la localidad de Caraballeda. A la destrucción ocasionada por los sismos se suma una crisis sanitaria de gran magnitud.
La Organización Mundial de la Salud advirtió sobre el incremento del riesgo de brotes epidémicos, incluidos varios prevenibles mediante vacunación, debido a la baja cobertura de inmunización existente en el país. De esta manera, el terremoto trascendió el ámbito de un fenómeno geológico para convertirse en una emergencia humanitaria de múltiples dimensiones.
Las interpretaciones sobre el origen y significado de estos acontecimientos son diversas. Para los Waraos, pueblo indígena asentado en el Delta del Orinoco, la principal deidad es Kuai Mare, “aquel que es feliz y vive allá arriba”. Según su tradición, cuando este ser creador camina sobre la tierra, sus pasos hacen vibrar el suelo y provocan los movimientos telúricos.
Otras variantes de la mitología Warao narran que los ancestros abrieron un boquete en el cielo que permitió descubrir el mundo inferior, mientras que los temblores son entendidos como manifestaciones de los jebus (espíritus) y de otros seres sobrenaturales, como los nabaraos, que habitan las profundidades de la tierra y de las aguas. Desde esta perspectiva, el terremoto constituye un acontecimiento cargado de significado cosmológico y espiritual (3).
Desde una perspectiva contemporánea, a diferencia de las explicaciones míticas, la magnitud de la tragedia no puede atribuirse únicamente a la fuerza de la naturaleza. Durante décadas, la corrupción, el deterioro institucional y la precarización de la infraestructura pública incrementaron la vulnerabilidad del país frente a eventos sísmicos.
El colapso de cientos de edificios puso en evidencia problemas asociados con la malversación de recursos destinados a obras públicas, el debilitamiento de los controles técnicos y el incumplimiento de las normas de construcción. En este sentido, el terremoto actuó como detonante de una vulnerabilidad social previamente construida(4). Se espera que la antropología de los desastres pueda profundizar más al respecto.
Referencias
1) Varón, D. & Reyes, S. (2025). Desastres y sufrimiento: Temporada de huracanes en Colombia y Honduras. Revista de Estudios Latinoamericanos sobre Reducción del Riesgo de Desastres REDER, 9(1), 97-110.
2) https://efe.com/mundo/2026-07-03/terremoto-en-venezuela-en-vivo-i-sigue-la-ultima-hora-de-los-terremotos-en-venezuela/ (Consultado el viernes 3 de julio de 2026).
3)https://www.carolinaquiroga.com/post/ep-15-cuando-los-ancestros-bajaron-del-cielo (Consultado el jueves 2 de julio de 2026)
4) https://cnnespanol.cnn.com/2026/06/26/venezuela/corrupcion-venezuela-construccion-deficiente-edificios-trax (Consultado el viernes 3 de julio de 2026).
