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Ad Astra: ¿A dónde irías para buscar a tu padre?

La música, el ambiente y los personajes en Ad Astra nos llevan a un escenario futuro muy posible. Guerras entre países como si fueran batallas entre cárteles.

El trauma de la sociedad contemporánea, al menos, pasa por la ausencia del padre y las secuelas en el hijo rechazado.

La frase “Per aspera ad astra”, que se traduce como “A través de las dificultades, hasta las estrellas”, nació en un contexto filosófico estoico.

La frase “Per aspera ad astra” es del filósofo romano Séneca, quien defendía la idea de que la virtud y la grandeza no se alcanzan sin esfuerzo. La vida está llena de obstáculos, pero cada uno tiene un valor formativo.

Séneca también escribió: “Non est ad astra mollis e terris via” (No hay un camino fácil de la tierra a las estrellas). Es decir, el éxito verdadero exige atravesar pruebas difíciles, sin atajos cómodo ni rápidos.

Estar en un lugar

Y eso es lo que el director James Gray trabajó en esta película, ambientada en el espacio sideral. Gray es un cineasta que transmite una poderosa sensación de estar en ciertos lugares.

La música, el ambiente y los personajes nos llevan a un escenario futuro muy posible. Guerras entre países como si fueran batallas entre cárteles.

Hay un escenario lleno de avaricia por los recursos y minerales de la luna. El discurso oficial hermético de un gobierno mundial espacial que lamenta muertes como si se usaran kleneex para limpiarse la nariz.

La amargura ante el abandono del padre

En medio de todo ello, un hijo amargado, que no hace caso a su esposa, que miente todo el tiempo y que busca estar aislado todo para sobrellevar la soledad de un padre que le abandonó para ir a descubrir vida extraterreste en Venus, Marte y Saturno.

Es la historia de Roy McBride (Brad Pitt), un astronauta que es enviado a una peligrosa misión para encontrar a su padre, desaparecido hace años en una expedición a Neptuno mientras buscaba formas de vida extraterrestre.

Su padre, el legendario Clifford McBride (Tommy Lee Jones), es sospechoso de ser el responsable de misteriosos fenómenos cósmicos de descargas eléctricas desde Venus, que amenazan la estabilidad de tierra.

En su viaje por el espacio, Roy se enfrenta a su aislamiento, dudas y las verdades ocultas de su pasado, de sus amarguras, en una aventura que plantea cuestiones filosóficas sobre la existencia y nuestro verdadero lugar en el universo como hijos y padres.

La maldad progenitora

El encuentro llena de terror a Roy, quien tiene que enfrentar al duro padre, quien le confiesa, en los confines del espacio:

Nunca me interesaste ni tú ni tu madre. El espacio es todo para mí.

Ante la revelación, el hijo decide perdonar, pese a que el padre trata de matar a su propio hijo dejándole vagar por el espacio. Finalmente, el padre decide morir en el espacio, mientras que el hijo decide perdonar y dejar ir a su padre, literalmente, hacia el espacio infinito.

¿Qué dice la Biblia sobre el perdón?

Los siguientes versículos bíblicos nos hablan sobre ello:

“Porque si perdonáis a los hombres las ofensas que cometen contra vosotros, también vuestro Padre celestial os perdonará vuestros pecados” (Mateo 6:14).

“No volviendo mal por mal, ni maldición por maldición, antes al contrario, bienes o bendiciones; porque a esto sois llamados, a fin de que poseáis la herencia de la bendición celestial” (1 Pedro 3:8).

“Así de esta manera se portará mi Padre celestial con vosotros, si cada uno no perdonare de corazón a su hermano” (Mateo 18:35).

“No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados. Perdonad, y seréis perdonados” (Lucas 6:37).

“Que si siete veces al día te ofendiere, y siete veces al día volviere a ti diciendo: Pésame, perdónale” (Lucas 17:4).

“En esta sazón, arrimándosele Pedro, le dijo: Señor, ¿Cuántas veces deberé perdonar a mi hermano cuando pecare contra mí?, ¿hasta siete veces? Le respondió Jesús : No te digo yo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete, o cuantas te ofendiere” (Mateo 18:21-22).

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