El consumo anual en México del aceite de olica es de 135 gramos, En España es de hasta 6.7 litros por habitante al año.
Carlos Estrella, corresponsal en el Estado de México.
El aceite de oliva es esencial en la gastronomía mediterránea, pero en México, su consumo es reducido y se concentra en segmentos específicos, restaurantes y consumidores selectos.
No obstante, se abre una oportunidad de negocio para empresas que busquen una presencia comercial más selecta y versátil para restaurantes y el sector de alimentos.
Se estima que el consumo anual en México es de 135 gramos por persona o 0.15 litros. En España consumen entre 3.11 y 6.7 litros por habitante al año, mientras que Portugal presenta niveles de consumo superiores a los mexicanos.
Alianza comercial
Ante ello, se anunció la alianza entre Aceitera La Española y Sovena Group, para traer al mercado mexicano la experiencia internacional de ambas compañías para impulsar la distribución, oferta y el alcance de este aceite.
Durante el evento, el embajador de Portugal en México, Pedro Acosta Pereira, manifeestó que el desafío comercial va más allá de incrementar la presencia en los anaqueles y busca desarrollar una propuesta competitiva en precio, disponibilidad y presentaciones, responder a necesidades de distintos perfiles y ser accesible a presupuestos familiares.
Para Pedro Romero, CEO de Aceitera La Española y Vasco Campos, Mananging Director Latam, el retos consiste en cambiar la percepción de que el aceite de oliva es solo para restaurantes, tiendas especializadas o consumidores de alto poder adquisitivo.
Por su parte, Rodrigo Palini, director comercial de Sovena, destacó la importancia de adaptar la estrategia comercial a las particularidades del mercado mexicano:
“Desarrollar este mercado exige entender al consumidor y sus hábitos de compra y cocina. Nuestra alianza combina ese conocimiento local con la experiencia internacional para construir una oferta competitiva, ampliar la distribución y acercar el producto a más hogares mexicanos”.

Gastronomía diversa
La diversidad de la cocina mexicana permite incorporar el aceite de oliva en ensaladas, aderezos, pescados, verduras, marinados y diversas preparaciones en frío y en la cocina diaria.
Por su contenido de grasas monoinsaturadas, puede favorecer un mejor perfil de grasas en la alimentación cuando sustituye a otras fuentes con mayor proporción de grasas saturadas.
En tanto que el aceite de oliva virgen extra aporta compuestos antioxidantes para una dieta equilibrada.
Ingrediente práctico
Los empresarios coincidieron en que la clave estará en demostrar que se trata de un ingrediente práctico, adaptable a diferentes recetas y con alternativas para distintos niveles de consumo.
El reto comercial consistirá en un crecimiento sostenido, donde las marcas deberán combinar calidad, precios competitivos, confianza y disponibilidad, en un entorno donde el gasto familiar influye en la compra.
La pregunta central es si México puede transformar una categoría de consumo todavía minoritario en una oportunidad de negocio de largo alcance. La respuesta dependerá de la capacidad de la industria para acercar el producto al consumidor, adaptarse a sus hábitos y demostrar su valor tanto en términos gastronómicos como comerciales.
Al término de la presentación, los asistentes disfrutaron de un cóctel con degustación de canapés preparados especialmente con el aceite de oliva promovido durante el encuentro.
El dato relevante
El mexicano consume en promedio 10 litros de aceite vegetal comestible al año, según datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y la Asociación Nacional de Industriales de Aceites y Mantecas Comestibles (ANIAME).
Tipos de aceite más utilizados:
- Soya: 31% del total
- Canola: 18%
- Oliva: 13%
- Maíz: 11%
- Cártamo: 8%
- Girasol y otros: 16% combinado (mixtos, aguacate, etc.)

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