Durante años, esa iglesia que acompañó a la Jesus People inició ministerios y actividades de alcance mundial.
Sobre The Jesus People hay lecturas para nuestro entorno de fin de siglo, sobre todo en México, donde las envidias, denuncias, falsos pastores y la tentación ganan espacios.
¿Un ministerio puede enfrentar situaciones de envidia? Sí. ¿Dios puede pedirte un ministerio por el que trabajaste arduamente? Sí. ¿Dios puede usar tus errores para que él crezca? Sí. ¿Dios te puede hacer famoso y luego dejarte a un lado? Sí. ¿Dios puede traer paz al corazón después que te han traicionado? Sí. ¿Dios restaura relaciones rotas entre hermanos? Sí.

¿Dios puede usar a adictos? Sí. ¿Dios puede usar a alguien de la cultura LGBT? Sí. ¿Dios puede romper moldes de religiosidad evangélica? Sí. ¿Dios puede usar a un hippie? Sí. ¿Dios puede ser contracultural? Sí. ¿Dios escoge a lo vil y menospreciado del mundo? Sí. ¿Dios puede usar a una persona que está en pecado? Sí. Pero volvamos atrás.
En 1967, Estados Unidos estaba convulsionado.
Estaban frescos en la memoria los asesinatos de John F. Kennedy y Martin Luther King Jr. Richard Nixon había renunciado a la presidencia en medio de un escándalo. La sociedad no asimilaba la vergonzosa derrota de Estados Unidos en Vietnam, mientras los jóvenes regresaban a casa en bolsas de cadáveres.
Había disturbios en las universidades por las oleadas del marxismo. En 1970, la Guardia Nacional asesinó a 4 estudiantes de la Universidad Kenton.
Había un creciente odio racial hacia las personas de color. La epidemia de la drogadicción a gran escala estalló y la muerte temprana de Jimi Hendrix, Jim Morrison y Janis Joplin a los 27 años, eran ejemplo y contexto de los jóvenes, en su mayoría, simpatizantes o de plano, hippies.

Todas esas preguntas pasan por el filtro y la experiencia de Lonnie Frisbee y el pastor Chuck Smith en el movimiento de la Jesus People o Jesus Freaks, o Jesus Child o Jesus Movement, que tuvo su esplendor entre 1967 y 1972 en Estados Unidos.
Pero los testigos del Jesus Movement, fue la cuna de un movimiento sobrenatural de Dios que contrarrestó la cultura de la (escondida) adoración al enemigo a través del marxismo (ateísmo), las adicciones y la sodomía.
Lonnie Frisbee, outsider del evangelismo
Un hippie y practicante de la cultura LGBT llamado Lonnie Frisbee usaba regularmente LSD. Estaba con unos amigos en un cañón de California pintando a Jesús en las paredes rocosas cuando tuvo una revelación sobrenatural de Dios y su vida cambió.
Frisbee se convirtió en un Juan Bautista moderno; un evangelista dispuesto a bautizar y predicar a miles en la costas de California. Se convirtió en un ícono del movimiento contracultural hippie evangélico.
El predicador fundó importantes iglesias, pero murió de SIDA en 1987. Fue de las primeras víctimas de esa epidemia. Luchó constantemente contra su homosexualidad, incluso, cuando fue consciente que su pecado le cobraría factura.
La historia de este predicador se ha querido evitar. Pocos reconocen que fue un hombre de pasión, amor y compasión, que predicó que Jesús era el camino, la verdad y la vida.

Chuck Smith, pastor de desposeídos
Chuck Smith a los 15 años, se comprometió de por vida con el servicio cristiano en un campamento. Era inteligente y talentoso y le resultaba fácil pensar que el éxito en el ministerio llegaría sin dificultad. Pero no fue así.
En sus primeros años en el ministerio, trabajó en diversos empleos para complementar el pequeño salario que recibía de la iglesia que pastoreaba. En 1948 ganaba 15 dólares pero la renta de su departamento le costaba 45. Era su primer trabajo en la iglesia.
Chuck pastoreó comunidades en Chino Valley, California. Durante su servicio en Costa Mesa falleció su madre, y tenía que mantener a su esposa y cuatro pequeños.
Pero el Espíritu Santo, en 1966, lo llevó a dirigir una pequeña iglesia emproblemada. Tenía 38 años. La iglesia tenía 25 feligreses y vivía división. La semana después de su primer sermón, la mitad de los miembros se fueron.
Ver la necesidad
Pero en 1967, Chuck y su esposa Kay notaron los cambios contraculturales en su vecindario. Kay sentía carga por miles de hippies jóvenes que deambulaban en las calles de Huntington Beach, Laguna Beach y Newport Beach.
A diferencia de la imagen romántica de los hippies, estos prácticamente vivían como indigentes, se la pasaban drogados y vivían sin estabilidad ni propósito. Se les veía desaliñados y hambrientos. Kay quería entender por qué habían elegido esa vida.
Una hija de los pastores salía con un chico llamado John, a quien conoció en la universidad cristiana. Él contó a Chuck y Kay que él había sido hippie, pero que el Señor había obrado un milagro en su vida y había abandonado su vida vagabunda.
John amaba y sabía de la vida de los hippies y procuraba compartir su fe con ellos. Kay le pidió a John que llevara a un hippie a su casa.
John recogió, en un aventón, a un hippie llamado Lonnie. Lonnie, por su parte, dijo a John que se subía a los autos solo para compartir su fe. John llevó a Lonnie con Chuck y Kay. Poco después, Lonnie y su esposa se mudaron con los pastores.
Evangelismo prudente y sabio
En ese momento, la iglesia creció. Lonnie recibió una camioneta WV y comenzó a llevar a la iglesia a jóvenes. Allí escuchaban el mensaje, aceptaban al Señor y dejaban las drogas, pero necesitaban un lugar donde vivir su incipiente vida cristiana.
Chuck pidió a la iglesia ayudar a los nuevos convertidos, y la iglesia abrió espacios en sus casas, con ancianos que los supervisaban, donde podían vivir, adorar y estudiar la Biblia en un ambiente seguro. Lonnie sirvió tres años, posterior a un desliz de celos de Chuck por la popularidad que ganó Lonnie como evangelista. Lonnie se fue a Florida lastimado, pero años después, retomaron su amistad.
Errores y corrección
Al ver el cambio en la vida de sus vagabundos hijos, los padres de los hippies fueron también a los servicios para comprender lo que sucedía.
Muchos aceptaron al Señor y comenzaron a vivir para Él. La iglesia creció, y habilitó un espacio grande para dar cabida a todos. El pastor Chuck Smith vio crecer su congregación en Costa Mesa de 25 miembros a 12,000.
Solo Dios podría lograrlo.
Pero Chuck reconoció que se equivocó con Lonnie al despedirlo, y resarció su error al habilitar al joven pastor Greg Laurie para fundar una nueva iglesia. Chuck soltó a Laurie. Solo le pidió que se dejara guiar por las enseñanzas de Dios y la Biblia.
Laurie también fue usado de manera poderosa por el Espíritu Santo, sin los errores de Chuck. Chuck y Greg fueron muy usados por el Señor.
Frisbee siguió predicando hasta su muerte.
Durante años, Calvary Chapel inició ministerios y actividades de alcance mundial. Fundaron escuelas y seminarios bíblicos en Estados Unidos y el extranjero. Crearon programas de radio y televisión, películas, ministerios en internet y fundaron más de 1,500 iglesias.
Chuck murió a los 86 años, en 2013.
Lonnie murió a los 43.
Greg Laurie sigue predicando a los 73.
Pero Dios sigue siendo eterno.
Las vidas de Greg Laurie, Lonnie Frisbee y Chuck Smith llegó a los cines en 2023.
